
El Onagro es una antigua arma de asedio del tipo catapulta, que tenía mecanismo de torsión. El nombre de onagro es una referencia al asno salvaje asiático del mismo nombre, conocido por su mal genio y que puede lanzar a un hombre a cierta distancia de una coz, al igual que esta arma de asedio lanzaba piedras contra las murallas enemigas.
La primera referencia histórica de esta arma es la del griego Filón hacia el 200 a. C., seguida de la de Apolodoro un siglo después. No obstante, no se guardan descripciones exhaustivas de su aspecto y funcionamiento anteriores al siglo IV, cuando se hizo popular su uso y fueron descritas por los historiadores Vegecio y Amiano Marcelino. Esta pieza de artillería era montada en el lugar del asedio por al menos 8 hombres, sobre una base de tierra aplastada o ladrillos que disminuyera la vibración al ponerse en marcha.
Constaba de un marco de madera que servía de base en el suelo, sobre el que se alzaba un marco también de madera (reforzado a veces con pieles) que servía de tope al brazo cuando éste salía disparado, evitando así su rotura. Este brazo estaba rematado en su punta por una cuchara o una bolsa de piel colgada en la que se cargaba una piedra pesada que podía lanzarse a una distancia de hasta 800 metros. Antes de ello, el brazo era bajado por un mecanismo de torsión que tiraba de su parte superior por medio de un cilindro giratorio, en el que se ataban las cuerdas unidas al brazo. Éste salía disparado al liberar todo el conjunto por medio de una palanca situada en el lateral opuesto a la rueda giratoria que bajaba el brazo.
El papel del onagro en los asedios era el de destruir torres de defensa y barrer la parte superior de las murallas de defensores.
Su construcción desapareció con las invasiones bárbaras del siglo V, aunque fue recuperada más tarde, a partir del año 1200. Posteriormente evolucionó hacia un arma de asedio de menor calibre y distancia, el mangonel, que lanzaba varias rocas más pequeñas a distancias de hasta 400 m. El nombre de mangonel deriva del griego magganon, que quiere decir «ingenio de guerra».
jueves 5 de noviembre de 2009
Onagro
lunes 21 de septiembre de 2009
Premio Historia
Hola, este Premio es para los mejores Blogs de Historia.
Nominados:
* Viajando por la Historia - Elias
* Aprendiendo Historia - Emmanuel
Primer paso:
Copiar el vídeo (no es tan complicado)
Segundo: Nomina a 2 Blogs de Historia como mínimo
Tercero: Disfrutalo = )
miércoles 16 de septiembre de 2009
Lanzapiedras
Un fundíbulo está formado por una viga o barra de madera sujeta a un armazón que la mantiene elevada del suelo. El punto de apoyo de la viga (usualmente un eje) está colocado en la parte superior del armazón. Del brazo corto de la barra se encuentra suspendido un contrapeso y del brazo largo una honda. La honda tiene un extremo atado a la viga y un extremo libre con un lazo donde se engancha la bolsa del proyectil.
El proyectil de un fundíbulo era usualmente una gran piedra redonda, aunque otro tipo de proyectiles eran ocasionalmente usados: animales muertos, colmenas, cabezas de enemigos capturados, pequeñas piedras de arcilla cocinada que explotarían en el impacto como metrallas, barriles de brea o aceite encendidos, o hasta negociadores que no habían tenido éxito, heces de animales, prisioneros de guerra y espías con vida.
Las dimensiones de cada uno de los componentes del fundíbulo determinan el funcionamiento que tendrá el arma. La viga es uno de los elementos cruciales. Debe ser lo más ligera posible, pero lo suficientemente fuerte para no romperse en el disparo. La proporción entre los brazos largo y corto de la viga y la longitud de la honda, son factores muy importantes para determinar el alcance que logrará el proyectil. El propósito de un buen diseño es convertir la mayor cantidad posible de la energía potencial del contrapeso a energía cinética para el proyectil. Si la transferencia es de un 100%, y no existe fricción, el alcance máximo, Rmax, del proyectil sería de Rmax = 2hmc / mp, donde h es la distancia que recorre el contrapeso al caer y mc y mp son las masas del contrapeso y del proyectil, respectivamente. La eficiencia real de un fundíbulo es entonces simplemente determinada como la proporción entre el alcance conseguido y el alcance máximo calculado.
Características técnicas
Si bien el tamaño y el peso de la máquina pueden variar mucho de un modelo a otro, un fundíbulo tiene las siguientes características técnicas:
Longitud de eje: de 8 a 12 metros.
Peso de contrapesos: entre 10 y 18 toneladas.
peso del proyectil: de 80 a 100 kilogramos.
Alcance máximo: un poco más de 200 metros.
Número de trabajadores: alrededor de 60 personas (carpinteros, mamposteros, etc.).
Cadencia de disparo: 1 a 2 por hora.
Los diseños eran llevados a cabo realizando modificaciones en un modelo a escala. No existen descripciones realmente detalladas de fundíbulos medievales (o anteriores) que den información acerca de las dimensiones o formas de la viga o la proporción entre el brazo largo y el corto de la viga, entre otras cosas. Ningún modelo de tiempos medievales ha sobrevivido. Los pocos dibujos contemporáneos existentes son extremadamente esquemáticos e incluso a veces muestran proporciones físicamente imposibles. Los métodos usados para mejorar su funcionamiento y diseño eran, aparentemente, secretos militares, y no están disponibles para los reconstructores de hoy en día.
Los fundíbulos eran armas muy poderosas, con un alcance de unos 275 metros. Los diseñadores de castillos frecuentemente construían sus fortificaciones previendo un ataque con fundíbulos. Por ejemplo, el Castillo Caerphilly, en Gales, estaba rodeado por lagos artificiales para mantener a los sitiadores con sus armas de asedio a gran distancia. El alcance de muchos fundíbulos era en realidad más corto que el de un arquero inglés (250-300 m), convirtiendo en peligrosa la tarea de operar un fundíbulo durante un sitio. Esto significaba que los sitios podían durar mucho tiempo; a veces hasta varios años.
Debido al tiempo empleado para cargar la honda y levantar el contrapeso en fundíbulos grandes, no es posible hacer más que un par de tiros por hora. Algunos más pequeños pueden disparar un par de veces por minuto. Un fundíbulo puede aumentar su eficiencia realizando ciertas modificaciones. Una es permitiendo al contrapeso bajar en forma totalmente vertical. Esto maximiza la transferencia de la energía potencial del contrapeso al proyectil. Otra es colocarle ruedas al fundíbulo. Éstas permiten al armazón moverse libremente de atrás para adelante, haciéndolo más estable, ya que la fuerza que genera el contrapeso al caer es transferida al movimiento hacia adelante del fundíbulo, en vez de hacer inclinar al armazón, dañando la estructura.
Un fundíbulo funciona como una palanca. Es amartillado levantando el contrapeso, por lo general con un torno o malacate. Un mecanismo disparador mantiene el contrapeso en su posición. La honda es colocada en forma horizontal, sobre un canal, en la base del armazón, paralelo a la barra y el proyectil colocado en su bolsa. Cuando el disparador es soltado, el contrapeso cae y la viga impulsa la honda, primero horizontalmente a través del canal y luego, en el aire, haciéndola describir un arco hacia arriba. Cuando el proyectil está cerca del punto en que la honda forma un ángulo de 45° con la horizontal, el gancho se desliza del extremo libre de la honda y vuela libremente hacia su objetivo.
Al emplazar y apuntar el fundíbulo, se deben realizar varios intentos antes de lograr una posición óptima para el ataque. Pequeños ajustes pueden ser hechos cambiando el ángulo del gancho que sostiene el extremo libre de la honda o alterando la longitud de la honda.
Historia y primeros usos:
El fundíbulo deriva de la antigua honda. En realidad, una variante de ella (que usaba una pequeña vara de madera para extender el arma y proveerle un mejor apalancamiento) evolucionó para convertirse en el fundíbulo de tracción, en el cual un grupo de personas tiraban de cuerdas atadas al brazo corto de una palanca que tiene una honda en el brazo largo. Este tipo de fundíbulo es más pequeño y tiene un alcance menor que el fundíbulo de contrapeso, pero es un máquina más fácil de transportar y tiene un promedio más rápido de disparos. Los fundíbulos de tracción más pequeños pueden ser accionados por la fuerza de una persona tirando de una sola cuerda, pero la mayoría eran diseñados de un tamaño tal que se necesitaban entre 20 y 100 hombres para hacerlo funcionar; normalmente se ubicaban 2 personas por cuerda. Éstos eran a veces ciudadanos que ayudaban en el sitio o en la defensa de su ciudad.
Se cree que los primeros fundíbulos fueron usados en China en el Siglo V a. C. Los fundíbulos chinos de contrapeso eran llamados Huihui Pao (回回砲) o Xiangyang Pao (襄陽砲), ("huihui" significa musulmán) porque los chinos conocieron los primeros fundíbulos durante los sitios a las ciudades de Fangyang y Xiangyang, cuando el ejército mongol, incapaz de capturar las ciudades a pesar de haberlas sitiado por muchos años, contrató a dos ingenieros persas, quienes construyeron fundíbulos de contrapeso y pronto redujeron las ciudades a escombros, y forzaron a las guarniciones a rendirse.
Los fundíbulos fueron usados por primera vez en Italia a fines del Siglo XII e introducidos en Inglaterra en 1216, durante el sitio de Dover. En 1304, durante el sitio al Castillo Stirling, Eduardo I de Inglaterra ordenó a sus ingenieros que construyeran un fundíbulo gigante para la armada inglesa, llamado "Warwolf" (lobo de guerra). Ningún detalle de su diseño ha sobrevivido hasta la actualidad.
Fundíbulos en la actualidad
Réplica de un fundíbulo en Château de Castelnaud
Actualmente, muchas personas construyen y experimentan con fundíbulos por diversión, y son usados en las aulas para ilustrar principios mecánicos y físicos. Existen desde pequeños modelos a escala hasta grandes réplicas de varias toneladas.
* F2K fundíbulo.
* Scissor-jack.
* Whipper.
viernes 28 de agosto de 2009
miércoles 19 de agosto de 2009
Balista

La balista (latín vulgar balista -del latín clásico ballista-, a su vez derivado del griego ballistēs, de ballein "arrojar") es una antigua arma de asedio de aspecto y mecanismo similares a los de una ballesta, pero de un tamaño mucho mayor.
Disparaba grandes dardos o jabalinas por separado o en pequeños grupos, según el tamaño y estructura del modelo. Debido a su tamaño, debía sostenerse sobre un trípode y era manejada por varios hombres encargados de poner los proyectiles, tensar la máquina por un mecanismo de torsión y liberar finalmente el proyectil.
Si la maniobra se hacía correctamente, el proyectil salía disparado a grandes distancias y se clavaba en uno o más enemigos.
Se usaba principalmente en los asedios, ya que una vez montada era difícil de apuntar con ella a objetivos móviles. No obstante, en ciertas ocasiones se incorporaron ruedas al soporte de la balista para poder cambiarla de sitio sin tener que desmontarla.
El modelo original grecorromano disparaba grandes piedras esféricas en lugar de dardos, que comenzaron a adoptarse más tarde. Resulta curioso constatar que fue la balista la que inspiró posteriormente la ballesta manual de la Edad Media, y no al revés.
Por lo general, la balista se construía en madera, aunque podía tener partes hechas o al menos revestidas de metal, y usaba cuerdas o tendones de animales como tensores. En el siglo XV, la llegada del cañón al escenario europeo hizo que la balista y muchas otras armas de asedio, como las catapultas, fuesen relegadas al olvido.
lunes 10 de agosto de 2009
Sarissa
La sarissa era una larga pica de 3 a 7 metros de longitud (aunque la media era de 6) usada como arma principal de la falange macedonia. Era muy pesada, de más de 5 kilos. Su gran altura era ideal en la lucha contra hoplitas y otros soldados que portaban armas más pequeñas, porque tenían que esquivar las sarissas para llegar a los pezhetairoi, hecho casi imposible, y de ahí el éxito de las campañas de Alejandro Magno y su padre Filipo II, el creador de esta peculiar lanza.
De todas formas, fuera de la falange era inservible y un estorbo en las marchas. Por ello, la sarissa estaba dividida normalmente en dos o más partes que se unían en la batalla, para facilitar su manejo y garantizar la movilidad del ejército.
La prieta formación de la falange creaba un muro de picas, y la sarissa era lo suficientemente larga como para proteger a las cinco filas de hombres situados por delante de ella. Por ello, incluso si un enemigo lograba romper la primera fila, aún quedaban cuatro para atacarle y detenerle. Los pezhetairoi de las filas traseras colocaban sus picas en un ángulo de 70º-80º, y este ángulo iba decreciendo a medida que nos acercamos a la primera línea de combate, creando una ilusión de puercoespín. Esta formación, además, era eficaz al esquivar las flechas del enemigo. La falange macedonia era invencible si se la atacaba de frente. La única forma de ganarla era rompiendo su formación o sacándola de su flanco.
Como hemos dicho, la invención de esta arma se le atribuye a Filipo II, padre del famoso rey macedonio Alejandro Magno. Filipo instó a sus hombres a utilizar estas formidables picas sujetándolas con ambas manos. La nueva táctica fue imparable, y cuando terminó el reinado de Filipo en el 336 a. C., el anteriormente frágil reino macedonio ya controlaba toda Grecia, así como las regiones de Epiro y Tracia.
Su hijo Alejandro usó esta táctica en Asia, conquistando Egipto, Persia y la región del Punjab, al noroeste de la India, sin ser derrotado ni una sola vez. Las falanges y sus sarissas fueron absolutamente necesarias en cada batalla, especialmente en la de Gaugamela, en donde los carros escitas de Darío III fueron destruidos por la falange, apoyada por el uso combinado de la caballería de compañeros (hetairoi) y los hipaspistas. Alejandro redujo gradualmente la importancia de la falange y de la sarissa al incorporar tropas y armamento asiáticos.
A pesar de ello, la sarissa siguió siendo la columna vertebral de los ejércitos del periodo helenístico, pero la falta de entrenamiento y la excesiva confianza en la falange y no en el uso combinado de las tropas (en el que Filipo y Alejandro sobresalieron) condujo a la derrota final de Macedonia por los romanos en la Batalla de Pidna.
viernes 3 de julio de 2009
Feudalismo
lunes 29 de junio de 2009
Cruzadas menores: quinta, sexta, séptima y octava cruzada
Las cruzadas menores
Tras el fracaso de la cuarta, el espíritu cruzado se había apagado casi por completo, pese al interés de algunos papas y reyes por reavivarlo. Si los Estados francos sobrevivieron hasta 1291 fue por la intervención de los mongoles que ,al acabar con el califato Abbasí en 1258 y conquistar la región de Oriente Medio, dieron un respiro a los latinos, al no ser los mongoles hostiles al cristianismo.
La convicción de que los reiterados fracasos se debían a la falta de inocencia de los cruzados, llevó a la conclusión de que sólo los puros podrían reconquistar Jerusalén. En 1212 un predicador de 12 años organizó la llamada cruzada de los niños, en la que miles de niños y jóvenes recorrieron Francia y embarcaron en sus puertos para ir a liberar Tierra Santa. Fueron capturados por capitanes desaprensivos y vendidos como esclavos. Tan sólo algunos consiguieron regresar al cabo de los años. El cuento era popular en la Edad Media, pero la mayoría de los historiadores creen que este cuento se exagera, o que es un mito.
Quinta Cruzada
La V Cruzada fue proclamada por Inocencio III en 1213 y partió en 1218 bajo los auspicios de Honorio III. Como la IV Cruzada, tenía como objetivo conquistar Egipto. Tras el éxito inicial de la conquista de Damieta en la desembocadura del Nilo, que aseguraba la supervivencia de los Estados francos, a los cruzados les pudo la ambición e intentaron atacar El Cairo, fracasando y debiendo abandonar incluso lo que habían conquistado, en 1221.
Sexta Cruzada
La organización de la VI Cruzada fue un tanto rocambolesca. El papa había ordenado al emperador Federico II Hohenstaufen que fuera a las cruzadas como penitencia. El emperador había asentido, pero había ido demorando la partida, lo que le valió la excomunión. Finalmente, Federico II (que tenía pretensiones propias sobre el trono de Jerusalén) partió en 1228 sin el permiso papal. Sorprendentemente, el emperador consiguió recuperar Jerusalén mediante un acuerdo diplomático. Se autoproclamó rey de Jerusalén en 1229 y también obtuvo Belén y Nazareth.
Séptima Cruzada
En 1244 volvió a caer Jerusalén (esta vez de forma definitiva), lo que movió al devoto rey Luis IX de Francia (San Luis) a organizar una nueva cruzada, la Séptima. Como en la V, se dirigió contra Damieta, pero fue derrotado y hecho prisionero en Mansura (Egipto) con todo su ejército.
Octava Cruzada
Vuelto a Francia, el mismo rey emprendió la llamada VIII Cruzada (1269) contra Túnez, aunque en realidad era un peón en los intereses de su hermano Carlos de Anjou rey de Nápoles, que quería evitar la competencia de los mercaderes tunecinos. La peste acabó con el rey Luis y gran parte de su ejército en Túnez (1270).
Aunque algunos papas intentaron predicar nuevas cruzadas, ya no se organizaron más y, en 1291, los cruzados evacuaron sus últimas posesiones en Tiro, Sidón y Beirut tras la caída de San Juan de Acre. A fin de cuentas, el único triunfo relevante de la Cristiandad durante los dos siglos de más de ocho cruzadas fue la toma de Jerusalén por Godofredo de Bouillon en la primera cruzada en el año 1099, la cual, a pesar de las innumerables matanzas de sarracenos, judíos (hombres, mujeres y niños), logró sostener la Ciudad Santa por muchos años, y encontró los objetivos marcados inicialmente por los defensores de la idea de reconquistar la tierra llamada santa para los cristianos de Europa.
Cuarta cruzada
Tras la tregua firmada en la Tercera Cruzada y la muerte de Saladino en 1193, se sucedieron algunos años de relativa paz, en los que los Estados francos del litoral se convirtieron en poco más que colonias comerciales italianas. En 1199, el Papa Inocencio III decidió convocar una nueva cruzada para aliviar la situación de los Estados cruzados. Esta Cuarta Cruzada no debería incluir reyes e ir dirigida contra Egipto, considerado el punto más débil de los estados musulmanes.
Al no ser ya posible la ruta terrestre, los cruzados debían tomar la ruta marítima, por lo que se concentraron en Venecia. El dux Enrico Dandolo se coaligó con el jefe de la expedición Bonifacio de Montferrato y con un usurpador bizantino, Alejo IV Ángelo para cambiar el destino de la cruzada y dirigirla contra Constantinopla, al estar los tres interesados en la deposición del basileus del momento, Alejo III Ángelo.
Inicialmente, los cruzados fueron empleados para luchar contra los húngaros en Zara, por lo que fueron excomulgados por el Papa. Desde allí se dirigieron hacia Bizancio, donde consiguieron instalar a Alejo IV como basileus en 1203. Sin embargo, el nuevo basileus no pudo cumplir las promesas hechas a los cruzados, lo que originó toda clase de disturbios. Fue depuesto por los propios bizantinos, que coronaron a Alejo V Ducas.
Esto provocó la intervención definitiva de los cruzados, que conquistaron la ciudad el 12 de abril de 1204. El saqueo de la ciudad fue terrible.
Miles de cristianos (incluyendo mujeres y niños) fueron asesinados por los cruzados.
Desvalijaron y destruyeron mansiones, palacios, iglesias y la propia basílica de Santa Sofía. Europa occidental recibió un aluvión de obras de arte y reliquias sin precedentes, producto de este saqueo.
Con ello llegaba a su fin el Imperio Bizantino, que se desmembró en una serie de Estados, algunos latinos y otros griegos. De éstos, el llamado Imperio de Nicea conseguiría restaurar una sombra del Imperio Bizantino en 1261
Los cruzados establecieron el llamado Imperio Latino, organizado feudalmente y con una autoridad muy débil sobre la mayoría de los territorios que supuestamente controlaba (y nula sobre los Estados griegos de Nicea, Trebisonda y Epiro).
La Cuarta Cruzada asestó un doble golpe a los Estados francos de Palestina. Por un lado, les privó de refuerzos militares. Por otro, al crear un polo de atracción en Constantinopla para los caballeros latinos, produjo la emigración de muchos que estaban en Tierra Santa hacia el Imperio Latino, abandonando los Estados francos.
miércoles 29 de abril de 2009
Tercera Cruzada
Hola al ver que no hay vídeos sobre la tercera cruzada lo voy a poner en un articulo.
Las intromisiones del Reino de Jerusalén en el decadente califato fatimí de Egipto llevaron al sultán Nur al-Din a mandar a su lugarteniente Saladino a hacerse cargo de la situación. No hizo falta mucho tiempo para que Saladino se convirtiera en el amo de Egipto, aunque hasta la muerte de Nur al-Din en 1174 respetó la soberanía de éste. Pero tras su muerte, Saladino se proclamó sultán de Egipto (a pesar de que había un heredero al trono de Nur al-Din, su hijo de sólo 12 años y quien a la postre resultó envenenado) y de Siria, dando comienzo la dinastía ayyubí. Saladino era un hombre sabio y logró la absoluta unión de las facciones musulmanas, así como el control político y militar desde Egipto hasta Siria.
Como Nur al-Din, Saladino era un musulmán devoto y decidido a expulsar a los cruzados de Tierra Santa. El Reino de Jerusalén, regido por el Rey Leproso, Balduino IV de Jerusalén, y rodeado ya por un sólo Estado, se vio obligado a firmar frágiles treguas seguidas por escaramuzas, tratando de retrasar el inevitable final.
Tras la muerte del rey Balduino IV de Jerusalén, el Estado se dividió en distintas facciones, pacifistas o belicosas, y pasó a convertirse en rey, debido al enlace matrimonial que mantenía con la hermana del fallecido patriarca, el general en jefe del ejército unido de Jerusalén: Guy de Lusignan. El mismo apoyaba una política agresiva y de no negociación con los sarracenos y abogaba por su sometimiento y derrota en combate, cosa a la que sus detractores se oponían habida cuenta de la inferioridad numérica que los cristianos tenían ante las tropas de Saladino. La radicalidad religiosa y el apoyo al brazo más radical de la orden de los Templarios (dirigidos por el excéntrico y fundamentalista religioso cristiano: Reinaldo de Châtillon) en sus ataques a diversas localidades y estructuras sarracenas acabarían en un enfrentamiento final entre Guy de Lusignan y el propio Saladino. De hecho, se hace culpable a Guy de lusignan de la derrota y pérdida de Jerusalén por su obsesión en enfrentarse al ejército de Saladino y su falta de visión para la protección de la ciudad y de sus habitantes.
Reinaldo de Châtillon era un bandido con título de caballero que no se consideraba atado por las treguas firmadas. Saqueaba las caravanas e incluso armó expediciones de piratas para atacar a los barcos de peregrinos que iban a La Meca, ciudad muy importante para los musulmanes. El ataque definitivo fue contra una caravana en la que iba la hermana de Saladino, que juró matarlo con sus propias manos.
Declarada la guerra, el grueso del ejército cruzado, junto con los Templarios y los Hospitalarios, se enfrentó a las tropas de Saladino en los Cuernos de Hattin el 4 de julio de 1187. Los ejércitos cristianos fueron derrotados, dejando el reino indefenso y perdiendo uno de los fragmentos de la Vera Cruz. Saladino mató con sus propias manos a Reinaldo de Châtillon. Algunos de los caballeros Templarios y Hospitalarios capturados fueron también ejecutados. Saladino procedió a ocupar la mayor parte del reino, salvo las plazas costeras, abastecidas desde el mar, y en octubre del mismo año conquistó Jerusalén. Comparada con la toma de 1099, esta fue casi incruenta, aunque sus habitantes debieron pagar un considerable rescate y algunos fueron esclavizados. El reino de Jerusalén había desaparecido.
La toma de Jerusalén conmocionó a Europa y el papa Gregorio VIII convocó una nueva cruzada. En esta participaron reyes de los más importantes de la cristiandad: Ricardo Corazón de León (hijo de Enrique II y de Leonor de Aquitania), Felipe II Augusto de Francia y el emperador Federico I Barbarroja (sobrino de Conrado III). Este último, al mando del grupo más poderoso, siguió la ruta terrestre, en la que sufrió algunas bajas. Cerca de Siria, sin embargo, el emperador murió ahogado mientras se bañaba en el rio Salef (en la actual Turquía) y su ejército ya no continuó hacia Palestina.
Los ejércitos inglés y francés llegaron por la ruta marítima. Su primer (y único) éxito fue la toma de Acre el 13 de julio de 1191, tras la cual Ricardo realizó una matanza de varios miles de prisioneros. Esta matanza militarmente le dio oxígeno para seguir hacia el sur a su meta final: Jerusalén, y además le valió el nombre por el que sería reconocido en la historia, Corazón de León.
Felipe II Augusto estaba preocupado por los problemas en su país y molesto por las rivalidades con Ricardo, por lo que regresó a Francia, dejando a Ricardo al mando de la cruzada. Este llegó hasta las proximidades de Jerusalén, pero en lugar de atacar prefirió firmar una tregua con Saladino, temiendo que su ejército diezmado de 12.000 hombres no fuera capaz de sostener el sitio de Jerusalén. Pensando en una próxima cruzada y en no arriesgar militarmente una derrota que no le daría a los cristianos la posibilidad del control posterior de la Ciudad Santa, pactaron con el mismo Saladino, quien también estaba cansado y diezmado, la tregua que permitía el libre acceso de los peregrinos desarmados a la Ciudad Santa.
Saladino falleció seis meses después. Ricardo murió en 1199 por una flecha a su regreso a Europa. De esta forma, se cerraba la Tercera Cruzada con un nuevo fracaso para los dos bandos, dejando sin esperanzas a los Estados francos. Era cuestión de tiempo para que desapareciera la estrecha franja litoral que controlaban. Sin embargo, resistieron aún un siglo más.
Leia Mais…viernes 20 de marzo de 2009
Atila el rey de los Hunos
martes 10 de febrero de 2009
Preguntas y Respuestas

Caballeros Templarios:
¿Lucharon a voluntad para recuperar tierra santa ó fue unos de los obispos cristianos?
¿Eran ricos ó pobres?
¿Qué fue de Ricardo Corazón de león?
¿Y de Federico Barbarroja?
¿fue un acto de guerra o un acto por dios?
¿Es cierto que los caballeros templarios huyeron en la primera cruzada en vez de ayodar a los de más cruzados?
¿Derrotaron a los Sarracenos o fueron vencidos en la octava cruzada?
proximamente...
miércoles 4 de febrero de 2009
lunes 2 de febrero de 2009
Hidra de Lerna
En la mitología griega, la Hidra de Lerna era un antiguo y despiadado monstruo acuático ctónico con forma de serpiente policéfala (cuyo número va desde 5 hasta 100 e incluso 10.000 según la fuente) y aliento venenoso (Higino, 30) a la que Hercules mató en uno de sus doce pruebas. Su guarida era el lago de Lerna en el golfo de la Argólida (cerca de Nauplia), si bien los arqueólogos han confirmado que este lugar sagrado es anterior incluso a la ciudad micénica de Argos, pues Lerna fue el lugar del mito de las Danaides. Bajo sus aguas había una entrada al Inframundo que la Hidra guardaba (Kerenyi 1959, p. 143).
La Hidra era hija de Tifón y la Equidna. Fue criada por Hera bajo un plátano cerca de la fuente Amimone en Lerna. Se decía que era hermana del León de nemea y que por ello buscaba venganza por la muerte de éste a manos de Heracles (Hércules). Por esto se decía que había sido elegida como trabajo para Heracles, de forma que éste muriese.
Muerte a manos de Heracles
Tras llegar a la ciénaga cercana al lago Lerna, Heracles cubrió su boca y nariz con una tela para protegerse de su aliento venenoso y disparó flechas en llamas a su refugio (la fuente de Amimone) para obligarle a salir. Entonces se enfrentó a ella con una hoz (según aparece en algunas vasijas pintadas antiguas); Ruck y Staples (p. 170) han señalado que la reacción de esta criatura ctónica fue botánica: tras cortar cada una de sus cabezas Heracles descubrió que le crecían dos nuevas cabezas, una expresión de la desesperación de esta lucha para cualquiera salvo para este héroe.
Los detalles del enfrentamiento son explicados por Apolodoro (2.5.2): advirtiendo que no podría derrotar a la Hidra de esta forma, Heracles pidió ayuda a su sobrino Yolao. Éste tuvo la idea (posiblemente inspirada por Atenea) de usar una tea ardiendo para quemar el muñón del cuello tras cada decapitación. Heracles cortó todas las cabezas y Yolao quemó los cuellos abiertos, matando así a la Hidra. Heracles tomó entonces su única cabeza inmortal y la enterró bajo una gran roca en el camino sagrado entre Lerna y Eleia (Kerenyi 1959 p. 144) y mojó sus flechas en la sangre venenosa de la Hidra, completando así su segundo trabajo.
En una versión alternativa, Hera enviaba un cangrejo para que mordiese los pies de Heracles y le estorbase, esperando provocar así su muerte. Hera le puso en el Zodiaco para seguir al León (Eratostenes, Catasterismos).
Cuando Euristio, el rey que asignaba los trabajos a Heracles, supo que había sido su sobrino quien le había dado la antorcha, declaró que no había completado el trabajo solo y por tanto no contaba para el total de diez labores que se le habían asignado. Este elemento mítico es un ambiguo intento de resolver el conflicto entre los antiguos diez trabajos y los doce más recientes.
El término «hidra» es usado hoy con frecuencia para referirse a un problema multifacético que parece ser imposible de resolver paso a paso, o a uno que empeora tras intentar resolverlo con métodos convencionales, como por ejemplo cuando los intentos por eliminar cierta información hacen que ésta se difunda incluso más ampliamente.
Origen
Cuando el sol está en el signo de Cancer, el cangrejo, la constelación Hidra tiene su cabeza cerca. Los mitógrafos cuentan que la Hidra de Lerna y el cangrejo fueron subidos al cielo después de que Heracles los matase.
Resulta incierto el significado de la cauterización de las cabezas de la serpiente, pero podría derivar de una posible batalla relacionada con Lerna, indicando quizá la quema de parte de los enemigos (probablemente cadáveres) para así dispersarlos.
Lerna aparece en otro mito como una fuente que Poseidon creó en memoria de la hija de Dánao, Dánae (quien representa a los Danaos, quienes aparecen en obras más antiguas, por ejemplo la Iliada, como un grupo de marineros de algún otro lugar), lo que puede ser un mito sobre un ataque fallido a la población indígena que luego sería repetido con éxito.
La palabra griega para ‘flecha’ es toxon, que están muy relacionada con toxis, ‘veneno’, de ahí las flechas venenosas que Heracles creó a partir de la sangre de la Hidra. La asociación con el León de Nemea puede proceder de la recreación de relatos auxiliares para establecer un orden en el que el relato de la Hidra siguiera al del león.
Leia Mais…lunes 12 de enero de 2009
jueves 8 de enero de 2009
Mitologia Nordica - Valkirias
Parece, sin embargo, que no existía una distinción clara entre las valquirias y las nornas. Por ejemplo, Skuld es tanto una valquiria como una norna, y en la Darraðarljóð, las valquirias tejen las redes de la guerra. De acuerdo a la Edda prosaica (Gylfaginning), "Odín les manda valkirias a todas las batallas. Ellas asignan la muerte a los hombres y gobiernan la victoria. Gunnr y Róta [dos valquirias] y la norna más joven, llamada Skuld, siempre cabalgan para elegir quién deberá morir y para gobernar las matanzas".
Además, la licencia artística permitió que el término 'valkiria' se aplicase también a mujeres mortales en la poesía en nórdico antiguo, o citando la Skáldskaparmál de Snorri Sturluson en lo que respecta a la utilización de varios términos para las mujeres:
Las mujeres también son llamadas metafóricamente por los nombres de las Asynjur o de las valquirias o las nornas.
Etimología
La palabra "valkiria" deriva del nórdico antiguo valkyrja (plural "valkyrjur") y significa "la que elige a los caídos en batalla". Su etimología es la siguiente:
Del islandés valr, "los caídos (en batalla)", del proto-germánico walaz, "campo de batalla, matanza", proto-indoeuropeo wele-, "herir, atacar". Se relaciona al término latino veles, "fantasmas de los muertos".
Del
El
Orígenes
El origen de las valkirias no se encuentra documentado en los textos existentes, pero muchas de las valkirias más conocidas tenían padres mortales. Hoy en día se cree que las valkirias originales eran las sacerdotisas de Odín que oficiaban los sacrificios rituales en los cuales los prisioneros eran ejecutados ("llevados a Odín"). Para cuando fue compilada la Eda poética, a finales del siglo XII o principios de XIII, estos rituales habían dado inicio a leyendas sobre doncellas guerreras sobrenaturales que tomaban parte activa en los conflictos humanos, decidiendo quién debía vivir y quién morir.
En los poemas mitológicos de la Eda poética las valkirias eran deidades sobrenaturales de descendencia desconocida. Son descritas como doncellas escuderas que cabalgan en las filas de los dioses o sirven los tragos en el Valhalla; se les dan nombres significativos, como Skǫgul/Skögul ("lucha, furia"), Hlǫkk/Hlökk ("estruendo de batalla") y Gjǫll/Göll ("grito de batalla").
Sin embargo, en los cantos heroicos, eran descritas como bandas de mujeres guerreras, entre las cuales sólo se nombraba a la líder. Ésta era invariablemente una mujer humana, la hermosa hija de un gran rey, a pesar de compartir algunas de las habilidades sobrenaturales de sus compañeras anónimas. En el primero de los tres cantos de Helgi, Helgi Hjörvarðsson es abordado por una banda de nueve valkirias cuya líder era Sváva, la hija de un rey llamado Eylimi. En el segundo y tercer canto, las valkirias son guiadas por Sigrún, la hija del rey Hogni. Posteriormente, se casa con el héroe Helgi Hundingsbani y da a luz a sus hijos. La más famosa de las valquirias, Brynhildr, es también una princesa humana. En la Sigrdrífumál (La balada de la que trae victoria) nunca se la nombra, siendo llamada simplemente Sigrdrífa (“la que trae victoria”), y sólo hay indicios de que no era una deidad; más aún, no se habla de su descendencia. Sin embargo, en el pasaje correspondiente en la Saga Volsunga, se la identifica como Brynhildr, la hija del rey Budli (también se identifica a Sigrdrífa con Brynhildr en otro canto heroico, Helreið Brynhildar, o La cabalgata de Bryndhildr a Hel).
Representaciones
En el arte moderno, las valkirias a veces son representadas como hermosas doncellas escuderas sobre caballos alados, armadas con yelmos y lanzas. Sin embargo, el término "caballo de valquiria" era uno de los kenningar (un tipo de perífrasis escandinava) para lobo. Por ejemplo, la Piedra de Rök (Rökstenen de Rök, Östergötland) habla de "...donde el caballo de Gunnar ve carroña en el campo de batalla, donde yacen doce reyes" ("...hwar hæstʀ sē Gunnaʀ etu vēttvąngi á, kunungaʀ twæiʀ tigiʀ swāð á liggja.") Aquí GunnaR (o Gunnr) se presume que es una valkiria. En otras palabras, es probable que las valkirias no cabalgaran caballos alados, contrariamente al estereotipo, sino que sus monturas fueran manadas de lobos espantosos y beligerantes que buscaban los cuerpos de los guerreros muertos.
Mientras que los lobos eran sus monturas, las valquirias parecen ser similares a los cuervos, volando sobre el campo de batalla y "eligiendo" cuerpos. De esta forma, las manadas de lobos y bandadas de cuervos que hurgaban entre los resultados de la batalla podrían estar sirviendo a un propósito mayor.
De acuerdo al trabajo de gran influencia de Thomas Bulfinch, Bulfinch's Mythology (1855), la armadura de las valkirias "despide una extraña luz, que destella sobre los cielos septentrionales, creando lo que los hombres llaman 'Aurora Borealis', o 'Luces del norte'." Sin embargo, no hay nada en otras fuentes que respalde esta afirmación, excepto por la llegada de las valkirias en la Helgakviða Hundingsbana I:
Þá brá ljóma
af Logafjöllum,
en af þeim ljómum
leiftrir kómu,
hávar und hjalmum
á Himinvanga,
brynjur váru þeira
blóði stokknar,
en af geirum
geislar stóðu.
Luego destelló luz
desde Logafjoll,
Y de la luz
los relámpagos brincaban;
Altas bajo yelmos
en los campos del cielo;
Todas sus cotas
Estaban rojas de sangre,
Y de sus lanzas
volaron las chispas.
Luego brilló un rayo
desde Logafiöll,
y de él
salieron relámpagos;
luego aparecieron,
en el campo del aire,
un grupo armado
de Valkyriur:
sus cotas estaban
rociadas con sangre,
y de sus lanzas
relujeron rayos de luz.
Valkirias destacadas Varias valkirias son mencionadas individualmente en numerosas formas de la literatura germánica.
Valkirias principales
Muchas valquirias aparecen como personajes principales o importantes en algunos mitos existentes.
Brynhildr aparece en la Saga Volsunga. Su nombre significa "cota de batalla".
Hilda aparece en la leyenda de Hjaðningavíg, la cual ha sobrevivido a través de numerosas fuentes. Su nombre significa "batalla".
Sigrdrífa aparece en la Sigrdrífumál. Su nombre significa "la que trae victoria".
Sigrún aparece en el Helgakviða Hundingsbana I y Helgakviða Hundingsbana II. Su nombre significa "conocedora de los misterios (o hechizos) de la victoria".
Sváva aparece en el Helgakviða Hjörvarðssonar. Su nombre significa "sueva".
Ölrún, Svanhvít y Alvitr (conocida también como Hervör o Hervor) aparecen en la Völundarkviða. "Ölrún" significa "conocedora de los misterios (o hechizos) de la hidromiel (o cerveza)" o bien "hechizo extraño".
Þrúðr es la hija de Thor. Su nombre significa "fuerza".
Otras fuentes indican que algunas otras valquirias también eran personajes principales dentro de la mitología nórdica, como Gunnr, que aparece en la Piedra de Rök, y Skögul que además aparece en una inscripción rúnica del siglo XIII en Bergen.
Otras valkirias
Además de las valkirias más conocidas nombradas anteriormente, muchas más aparecen en las fuentes literarias. En el agregado nafnaþulur a la Eda de Snorri se encuentran las siguientes estrofas:
Mank valkyrjur
Viðris nefna.
Hrist, Mist, Herja,
Hlökk, Geiravör,
Göll, Hjörþrimul,
Gunnr, Herfjötur,
Skuld, Geirönul,
Skögul ok Randgníð.
Ráðgríðr, Göndul,
Svipul, Geirskögul,
Hildr ok Skeggöld,
Hrund, Geirdriful,
Randgríðr ok Þrúðr,
Reginleif ok Sveið,
Þögn, Hjalmþrimul,
Þrima ok Skalmöld.
Recitaré los nombres
de las valquirias de Viðrir (Odín):
Hrist, Mist, Herja,
Hlökk, Geiravör
Göll, Hjörþrimul
Gunnr, Herfjötur
Skuld, Geirönul
Skögul y Randgníð.
Ráðgríðr, Göndul,
Svipul, Geirskögul,
Hildr y Skeggöld,
Hrund, Geirdriful,
Randgríðr y Þrúðr,
Reginleif y Sveið,
Þögn, Hjalmþrimul,
Þrima y Skalmöld.
En la Grímnismál encontramos a Odín recitando la siguiente estrofa:
Hrist ok Mist
vil ek at mér horn beri,
Skeggjöld ok Skögul,
Hildr ok Þrúðr,
Hlökk ok Herfjötur,
Göll ok Geirahöð,
Randgríð ok Ráðgríð
ok Reginleif.
Þær bera einherjum öl.
Quiero que Hrist y Mist
me traigan un cuerno,
Skeggjöld y Skögul,
Hildr y Þrúðr,
Hlökk y Herfjötur,
Göll y Geirahöð,
Randgríð y Ráðgríð
y Reginleif.
llevan hidromiel a los einherjar.
En la Völuspá hay algunos nombres más.
Sá hon valkyrjur
vítt um komnar,
görvar at ríða
til Goðþjóðar.
Skuld helt skildi,
en Skögul önnur,
Gunnr, Hildr, Göndul
ok Geirskögul.
Ella vio valkirias
viniendo de lo lejos y ancho,
listas para cabalgar
hacia Goðþjóð.
Skuld tenía un escudo,
y Skögul era otra,
Gunnr, Hildr, Göndul
y Geirskögul.
Referencias en la cultura
El asteroide Brunilda recibe su nombre de una de las valkirias.
El elemento químico vanadio fue nombrado en homenaje a la diosa Vanadis, nombre latinizado de la gobernante de las valkirias, Freyja.
Valkyrie Profile es un juego basado en una valkiria y su búsqueda de einherjars.
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jueves 25 de diciembre de 2008
lunes 22 de diciembre de 2008
Federico I Barbarroja
El ser monarca jamás es garantía que las exequias tras haber "pateado la cubeta" sean fastuosas, y eso fue lo que le sucedió al rey medieval Federico Barbarroja. Federico I Barbarroja, nacido alrededor de 1122, fue electo rey de los romanos en 1152 sucediendo a su tío Conrado III, y salió de este mundo dejando la leyenda del rey que acabó hecho encurtido.
En el siglo XII cuando Federico debuta en este mundo, Alemania ya era una monarquía electiva, aunque las familias más prominentes hacían sus respectivos turnos calentando el trono. La mamá de Federico había pertenecido a una prominente familia de guelfos, y por ese parentesco Federico desde chiquito se sintió asegurado para tener buena relación con el cabeza de familia, Enrique de León, al comenzar a dar sus primeros pasos en política. Conrado III, tío del hermoso Federico quien tenía unos ojitos azules preciosos y una cabello flamífero como cobre bruñido - también contribuyó a fomentar el gusto por la política en este hombre desde su chavalencia. El trono que habría de heredar Federico sería el de un imperio fragmentado y con profundas divisiones étnicas. Los nobles se vivirían tirando de las mechas entre sí, y los daneses, vikingos, polacos y magyares a menudo roían las fronteras del reino. Para 1154 Federcico se dio a la tarea de andar de amansalocos pacificando a cuanto pleitisto encontrara tratando de instigar guerras. También le tocaría apaciguar al alzado Boleslav de Polonia, quien quiso independizarse del reino. Si esta agotada gira no hubiera sido suficiente, a Federico luego le tocó irse a Roma con mil caballeros para la coronación del papa de origen inglés, Adriano IV. Al pobre papa, Federico lo encontró en manos de una turba romana, y rescatando al afligido religioso, se hizo coronar como emperador por el aliviado Adriano. Cuando Adriano murió, Federico no quiso reconocer al nuevo papa Alejandro III en 1159 y se enemistó con la Santa Sede. Mientras Alejandro estuvo ocupando la silla de Pedro en Roma, Federico apoyó al antipapa llamado Víctor IV. No fue hasta en 1183 que se firmaría un tratado en Constancia, mediante el cual la independencia de las ciudades-estados italianas. Era reconocida siempre que Federico fuera visto como el mandamás mayor a quien consultar. Dado que Enrique de León no había participado en las rebatiñas de Federico en Italia en 1176, Federico aprovechó este detalle para quitarle a Enrique sus posesiones en 1180 y además Federico aprovechó para apoderarse de pequeños principados y convertirlos en ducados incorporados a Alemania, siendo esto una reforma constitucional en la historia de Alemania.
En 1186, Federico, quien estaba acostumbrado a la idea de casorio sin amor al haberse matrimoniado el 10 de junio de 1156 con Beatriz de Borgoña, hizo casar a su hijo y heredero Enrique (futuro Enrique VI) con la heredera Constancia de Sicilia. Esto incrementaba la sólido posición de mando de la dinastía Hohenstaufen a la cual pertenecía Federico. El hijo de Federico de esta forma heredó Sicilia al morir su suegro.
Federico decidió participar en la tercera Cruzada hacia la Tierra Santa. En esta tercera cruzada iban a encontrarse lo mejor del Islam, en la persona del gran sultán seljuk Saladino, y lo peor del cristianismo europeo. Federico iba en compañía de dos coronadas pécoras: el inglés Ricardo Corazón de León, destinado a desatar genuinas masacres entre los sarracenos, y el francés ambicioso Felipe II Augusto, un rey que era mal visto hasta en su propio reino. De este viaje, el guapo Federico no habría de retornar por imprudencia propia. Un 10 de junio de 1190 estaba en Cilicia cuando el calor apretó fuertemente. Tras haber consumido una opípara comida, Federico decidió perderle el miedo al agua y se metió al río Saleph. parece ser que una vez ahí, le agarró una majestuoso congestión debido a la suculenta banqueteada que se había pegado antes de irse a nadar, y se ahogó. Ricardo Corazón de León y Felipe II Augusto creyeron prudente conservar al rey alemán como talismán para llevar a la batalla y ganarle a los "infieles". Y fue así que optaron por tomar el pobre cuerpo hinchado de Federico y embutirlo en un tonel repletito de vinagre, asemejándose a un enrojecido y macabro encurtido desnudo. Este tipo de superstición, muy poco cristiana por cierto, probó ser inútil pues con el fuerte solazo de esos lados, el tonel con Federico adentro comenzó a echar espumarajos y tras haber perdido la crucial batalla de Acre, los cruzados tuvieron que enterrar el cadáver encurtido de Federico. Ricardo Corazón de León propuso a Saladino que un hermano menor suyo se casara con Juana, la bella y petulante prinesita que era la hermana favorita del rey inglés...Ricardo buscaba ganar por el lecho matrimonial lo que no había logrado con el encurtido de Federico, a quien le habían atribuido propiedades casi prodigiosas.
El hijo de Federico se convirtió en Enrique VI, pero la gloria no duró mucho pues Enrique VI falleció en 1197 antes de poder consolidar el poder en Alemania que tanto le había costado reunir a su difunto encurtido padre. Hoy en día, los germanos recuerdan con mucho cariño y admiración a Federico I, quien supo reunir en su personas, todas las cualidades y defectos que eran proverbiales en los monarcas de la Edad Media. Sería el nieto de Federico I, el famoso Federico II, quien se cubriría de gloria en otra cruzada sin derramar una sola gota de sangre al negociar con tratados lo que todos los anteriores reyes no pudieron conquistar con tanto bravado y masacre.
Por favor si me he equivocado en algo decídmelo colgando un comentario.








